La Abadía de Northanger

La Abadía de Northanger

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Puede que así suceda, pero entonces habrá mucho lodo, hija.

—¡Oh! Eso no importa. Nunca me ha importado el barro.

—No —respondió su amiga con mucha placidez—. Ya sé que nunca te ha importado el barro.

—¡Cada vez cae con más fuerza! —dijo Catherine, que estaba de pie mirando por la ventana, tras una breve pausa.

—Así es. Si sigue lloviendo, las calles estarán muy mojadas.

—Ya he visto cuatro paraguas. ¡Cómo detesto ver los paraguas!

—Son muy incómodos de llevar. Prefiero mil veces coger un coche, en cualquier caso.

—¡Hacía una mañana tan bonita! ¡Estaba convencida de que no llovería!

—Realmente, cualquiera lo hubiera pensado. Habrá muy poca gente en el salón del balneario, si llueve durante toda la mañana. Espero que mi marido se ponga el abrigo cuando salga, pero seguro que no lo hace; prefiere cualquier cosa antes que salir a la calle con el abrigo. No sé por qué le desagrada tanto. ¡Debe de ser tan cómodo!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker