La Abadía de Northanger
La Abadía de Northanger —¿Cómo ha podido engañarme así, señor Thorpe? ¿Cómo ha podido decir que los vio subir en coche por Lansdown Road? Es lo último que hubiera deseado que ocurriera. ¡Les parecerá una conducta insólita y muy grosera por mi parte! ¡Además, pasar ante ellos sin saludarles! No sabe usted lo enfadada que estoy. No me divertiré nada en Clifton, ni en ninguna otra parte. Habría preferido mil veces bajarme ahora y volver andando con ellos. ¿Cómo ha podido decir que los vio salir en un faetón?
Thorpe se defendió con mucha firmeza, declaró que nunca había encontrado dos hombres tan parecidos en toda su vida y que le costaba admitir que no fuese el propio Tilney.