La Abadía de Northanger
La Abadía de Northanger Y diciendo esto Catherine se marchó. Razones de galantería impidieron a Thorpe retenerla por más tiempo. Con las noticias que debía dar a conocer y una invitación como la que tenía pendiente, Catherine no iba a retrasar su marcha por nada que Thorpe pudiese aducir, y se alejó a toda prisa dejándole convencidísimo de que había estado sembrado con lo que había dicho y de que ella claramente le había dado ánimos para sus planes.