La Abadía de Northanger

La Abadía de Northanger

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No fue tan tremendo, Isabella; no hubo tal arrogancia. Ella estuvo muy educada.

—¡Vamos! ¡No la defiendas! ¡Y luego el hermano; él, que parecía tenerte tanto afecto! ¡Dios mío! En fin, los sentimientos de algunas personas resultan incomprensibles. ¿Así que apenas te miró una sola vez en toda la tarde?

—No he dicho eso; pero es que no parecía de buen humor.

—¡Qué despreciable! La cosa que más odio en este mundo es la inconstancia. Te suplico que no vuelvas a pensar más en él, mi querida Catherine; te aseguro que ese hombre es indigno de ti.

—¡Indigno! No creo que piense en mí siquiera.

—Eso es exactamente lo que quiero decir: nunca piensa en ti. ¡Qué volubilidad! ¡Qué distinto de tu hermano y del mío! De verdad, estoy convencida de que John posee un corazón inquebrantable.

—Pero en cuanto al general Tilney, te aseguro que nadie en el mundo se podría haber comportado conmigo con mayor cortesía y atención; su única preocupación parecía que me entretuviera y que lo pasara bien.

—¡Oh! ¡Yo de él no he oído nada malo! ¡Ni le acuso de altanero! Me parece que es un hombre muy caballeroso. John tiene de él una opinión elevadísima, y cuando John dice algo…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker