La Abadía de Northanger

La Abadía de Northanger

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Deseosa de contar con la ayuda de su marido tanto para animar como para dar conversación al invitado, cuya turbación, por culpa de su padre, lamentaba ella profundamente, la señora Morland mandó en seguida a uno de sus hijos a llamarlo; mas el señor Morland no estaba en casa, y ella, hallándose sin ningún apoyo, al cabo de un cuarto de hora se quedó sin nada que decir. Tras un par de minutos de completo silencio, Henry, dirigiéndose a Catherine por primera vez desde que entró su madre, le preguntó inesperadamente si el señor y la señora Allen se encontraban en Fullerton. De entre la confusión de palabras que siguió como respuesta se infería algo que podía haberse expresado con una sola sílaba, y que dio al joven a manifestar sus deseos de acudir a presentarles sus respetos. Entonces, haciendo gesto de levantarse, preguntó a Catherine si sería tan amable de mostrarle el camino.

—Puede ver la casa desde esta ventana, señor —terció Sarah.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker