La AbadÃa de Northanger
La AbadÃa de Northanger —Es una persona bondadosa, si las hay; es un poco calavera, pero eso es una virtud para las de tu sexo, según creo. ¿Qué te parece el resto de la familia?
—Encantadores; sobre todo, Isabella.
—Me alegro; es exactamente el tipo de muchacha con la que me gustarÃa que congeniaras; posee un gran sentido común y es tremendamente sencilla y amable; tenÃa verdaderas ganas de que la conocieras. Y ella parece sentir mucho cariño por ti. Hace de ti las mayores alabanzas que se puedan oÃr, y de los elogios de una muchacha como la señorita Thorpe, incluso tú, Catherine —le dijo tomándole la mano con afecto—, puedes sentirte orgullosa.
—Desde luego que lo estoy —repuso ella—, la quiero muchÃsimo y estoy encantada de saber que a ti también te gusta. Casi no me habÃas hablado de ella cuando me escribiste después de tu visita.
—Pensaba que te verÃa pronto. Espero que estéis mucho tiempo juntas mientras permanezcáis aquà en Bath. Es una chica amabilÃsima ¡y sumamente inteligente! ¡Su familia le tiene un cariño enorme! Es sin ninguna duda la favorita de todos. En un lugar como éste debe de ser muy admirada, ¿no?
—SÃ, muchÃsimo, supongo. El señor Allen dice que es la muchacha más guapa de Bath.