La AbadÃa de Northanger
La AbadÃa de Northanger —No me extraña; y no conozco a nadie que pueda juzgar la belleza mejor que el señor Allen. No necesito preguntarte si estás contenta aquÃ, mi querida Catherine; con una compañera y amiga como Isabella Thorpe serÃa imposible no estarlo. Y estoy seguro de que los Allen son muy amables contigo, ¿no?
—SÃ, muy amables; nunca me habÃa divertido tanto; y ahora que has venido tú será más maravilloso que nunca. ¡Qué bueno has sido al venir de tan lejos ex profeso para verme!
James aceptó este tributo de gratitud y, para tranquilizar su conciencia por aceptarlo, contestó con absoluta sinceridad:
—Es cierto, Catherine, te quiero muchÃsimo.