Los Watson
Los Watson —Un joven debe pensar en alguien —dijo Elizabeth—. ¿Por qué no habrÃa de ser tan afortunado como Robert, que tiene una buena mujer y seis mil libras de capital?
—No debemos desear ser afortunados individualmente —replicó Emma—. La suerte de un miembro de una familia es la suerte de todos.
—La mÃa está por llegar, estoy segura —dijo Elizabeth, suspirando de nuevo al recordar a Purvis—. Ya he sufrido bastante. Y no sé si puedo decir lo mismo de ti, después de que nuestra tÃa se haya casado tan irreflexivamente. En todo caso, quizá disfrutes de un buen baile. Tras la siguiente curva llegaremos al puesto de portazgo; verás la torre de la iglesia alzarse sobre los setos, y el White Hart le queda cerca. Estoy deseando saber tu opinión sobre Tom Musgrave.