Los Watson
Los Watson Entre el creciente número de oficiales, hubo uno que se dirigió con tal decisión hacia la Srta. Edwards que Emma pensó: «Este debe de ser el capitán Hunter». La joven, que no pudo evitar mirar a su amiga en un momento así, la vio tensa pero en absoluto disgustada y, después de escuchar cómo concedía al oficial los dos siguientes bailes, pensó que su hermano Sam no tenía ninguna posibilidad.
Entretanto Emma no había pasado inadvertida, y había suscitado gran admiración. Un rostro nuevo (y muy agraciado) no era algo que pudiera ignorarse. Su nombre corrió de boca en boca por todos los corrillos y, cuando la orquesta dio la señal, consistente en una popular melodía que parecía llamar a los jóvenes a cumplir con su deber y convocaba al resto de invitados al centro de la sala, se vio concediendo un baile a un oficial que le había presentado el capitán Hunter.
