Los Watson
Los Watson —Ahà está lord Osborne. ¿Por qué no nos sentamos con él?
—No, no —dijo Emma, riendo—. Sois vos quien debe sentarse con mis amigos.
Charles ya se sentÃa con la suficiente confianza para atreverse a hacer alguna pregunta:
—¿Qué hora es?
—Las once.
—¡Las once! No tengo ni pizca de sueño. Mamá dijo que no aguantarÃa hasta las diez. ¿Cree que la Srta. Osborne cumplirá su palabra después del té?
—Oh, seguro que sà —respondió Emma, pensando que la Srta. Osborne se sentirÃa obligada por haber roto su anterior promesa.
—¿Cuándo vendréis al castillo de Osborne?
—Probablemente nunca. No conozco a la familia.
—Pero podéis venir a Wickstead a ver a mamá, y ella puede llevaros al castillo. Hay allà un zorro disecado de lo más curioso, y un tejón. Cualquiera dirÃa que están vivos. Es una pena que no los veáis.