Los Watson
Los Watson —Iba a hacerlo en este momento. Ahora mismo haré que me presenten y bailaré con ella.
—SÃ, hacedlo, y si veis que no es muy habladora, podéis presentarme más tarde.
—Muy bien, señor, pero si es como sus hermanas sólo querrá que la escuchen. Voy ahora mismo. La encontraré en el salón de té. La vieja y estirada Sra. Edwards suele tardar una eternidad en tomarlo.
Y allá que se fue, seguido de lord Osborne. Emma no perdió ni un instante en salir apresuradamente de su rincón en dirección opuesta, olvidando con las prisas que dejaba atrás a la Sra. Edwards.
—Por poco os perdemos —dijo la Sra. Edwards, que la alcanzó con Mary cinco minutos después—. Si preferÃs esta sala a la otra, no hay razón para que no estéis aquÃ, pero es mejor que permanezcamos juntas.