Los Watson
Los Watson —Yo dirÃa que el speculation —dijo Elizabeth—. Mi cuñada lo recomienda, y creo que a todos nos gusta. Sé que a vos también, Tom.
—Es al único que jugamos actualmente en Croydon —dijo su cuñada—. Nunca nos da por jugar a otro. Me alegro de que sea vuestro favorito.
—Oh, no os preocupéis por mà —dijo Tom—. Cualquiera que elijáis será mi favorito. He pasado muy buenos momentos jugando al speculation, pero hace mucho que no echo una partida. En el castillo de Osborne prefieren el veintiuno, y últimamente no he jugado más que a ése. Os sorprenderÃa el ruido que hacemos allÃ. El bullicio vuelve a reinar en el viejo y majestuoso salón. A veces lady Osborne dice que ella misma no se oye cuando habla. Lord Osborne se lo pasa en grande, y sin duda es el mejor croupier que he conocido; juega con tal brÃo y rapidez que no deja que nadie se duerma sobre sus cartas. Ojalá pudierais verle hacer trampas. Es todo un espectáculo.
—¡Caramba! —exclamó Margaret—, ¿y por qué no jugamos al veintiuno? Lo encuentro mucho más divertido que el bridge, que, la verdad sea dicha, tampoco me entusiasma.
Su cuñada no intentó rebatÃrselo. Se sentÃa derrotada, y las modas del castillo de Osborne se imponÃan a las de Croydon.