Mansfield Park
Mansfield Park —No ha podido portarse usted con más amabilidad, desde luego; y estoy segura de que ha ido lo más deprisa que ha podido; lo que ocurre es que hay un largo trecho de aquà hasta la casa, hasta dentro de la casa; cuando la gente espera, suele calcular muy mal el tiempo, y medio minuto se le hacen cinco.
El señor Rushworth se levantó y se dirigió a la cancela otra vez, y deseó haber tenido la llave encima en su momento. A Fanny le pareció notar indicios de apaciguamiento, y esto la animó a hacer otro intento; asà que dijo:
—Es una pena que no vaya a buscarlos. Esperaban tener una mejor perspectiva de la casa desde esa parte del parque, y estarán pensando cómo mejorarlo; pero no podrán decidir nada sin usted.
Fanny descubrió que se le daba mejor alejar que retener a un compañero. El señor Rushworth se dejó convencer.
—Bien —dijo—; si cree usted de verdad que es mejor que vaya, serÃa una tonterÃa haber traÃdo la llave para nada —y abrió la cancela y se fue sin más cumplidos.