Mansfield Park
Mansfield Park —Pese a todo su pronunciamiento en favor de la mujer del campesino —dijo Henry Crawford—, es imposible adaptar una cosa asà para su hermana, y no podemos consentir que se abuse de su amabilidad. No podemos permitir que acepte ese papel. No hay que dejar que se conforme. Necesitamos su talento para el de Amelia. Amelia es un personaje incluso más difÃcil de representar que Agatha. La considero el personaje más difÃcil de toda la obra. Requiere grandes dotes y una gran finura para darle humor y sencillez sin caer en la extravagancia. Yo he visto fracasar a buenas actrices en ese papel. A decir verdad, la sencillez resulta inalcanzable para la mayorÃa de las actrices profesionales. Exige una delicadeza de sentimientos que no tienen. Exige ser una dama… una Julia Bertram. Lo hará, ¿verdad? —volviéndose a ella con una expresión de ferviente solicitud que la abochornó un poco; pero mientras Julia dudaba qué decir, su hermano intervino otra vez para proclamar que era mejor candidata la señorita Crawford:
—No, no; Julia no puede hacer de Amelia. Es un papel que no le va. No le gustarÃa. No lo harÃa bien. Es demasiado alta y robusta. Amelia ha de tener una figura pequeña, frágil, aniñada, saltarina. A quien le va es a la señorita Crawford y sólo a ella. Le encaja de maravilla, y estoy seguro de que lo hará admirablemente.