Mansfield Park
Mansfield Park Prosiguiendo con este tema, descubrió que si bien amaba a todos estos hermanos y hermanas en general, habÃa uno al que tenÃa más en el pensamiento que a los demás. Era a William al que más nombraba, y al que más ganas tenÃa de ver. William era un año mayor que ella, y era su constante compañero y amigo; la defendÃa ante su madre (de la que era el mimado) en todos los apuros. William no querÃa que se fuera; le habÃa dicho que la echarÃa muchÃsimo de menos.
—Pero William te escribirá, estoy seguro.
—SÃ, me lo ha prometido; pero me ha dicho que le escriba yo primero.
—¿Y cuándo lo harás?
Inclinó la cabeza, y contestó dubitativa:
—No lo sé: no tengo papel.
—Si es ésa toda la dificultad, yo te daré papel y lo que haga falta para que puedas escribir siempre que quieras. ¿Te alegrará escribir a William?
—SÃ, muchÃsimo.
—Entonces hazlo ahora. Ven conmigo al comedor de desayuno, donde está todo, y seguro que tendremos la habitación para nosotros solos.
—Pero, primo… ¿la llevará el correo?
—Claro, confÃa en mÃ; irá con las demás cartas. Y como la franqueará tu tÃo, no le costará nada a William.