Mansfield Park
Mansfield Park —Gracias; estoy bien, no tengo frÃo. PermÃtame estar aquà unos momentos, y recitarle mi papel en el tercer acto. He traÃdo el libro; ¡si fuera tan amable de ensayarlo conmigo, le estarÃa infinitamente agradecida! He venido con idea de ensayarlo con Edmund, los dos solos, antes de la noche; pero no está por ahÃ. Y aunque estuviese, no creo que pueda ensayar con él hasta haberme familiarizado un poco. En realidad, se trata de un parlamento o dos. Me hará ese favor, ¿verdad?
Fanny le aseguró muy cortésmente, aunque no con voz muy firme, que asà lo harÃa.
—¿Ha echado una ojeada al papel que me ha tocado a mÃ? —prosiguió la señorita Crawford, abriendo el libro—. Aquà está. Al principio me pareció que no era muy importante; pero, ¡Dios mÃo!, mire este párrafo, y éste, y éste. ¿Cómo voy a mirarle a la cara y decirle estas cosas? ¿PodrÃa hacerlo usted? Aunque siendo su primo es muy distinto. Quiero que ensaye conmigo para imaginar que usted es él, y hacerme a la idea poco a poco. A veces se parece a él.
—Quién, ¿yo? Bueno, haré con mucho gusto lo que pueda… Pero tendré que leerlo; porque podrÃa recitar muy poco de ese papel.