Mansfield Park
Mansfield Park Los Crawford eran más vehementes en esto que el señor Yates, dado que conocían más a la familia, y tenían más idea del perjuicio que les iba a traer. Para ellos era seguro que se había malogrado la obra: presentían la inminente disolución de todo el plan, mientras que el señor Yates lo tomaba sólo como una interrupción momentánea, un desastre para la velada, e incluso llegó a sugerir la posibilidad de reanudar el ensayo después del té, una vez que se calmase la agitación del recibimiento a sir Thomas, y que éste tuviese tiempo para distraerse presenciándolo. Los Crawford se echaron a reír ante tal sugerencia; y tras convenir en que lo mejor era irse discretamente a casa y dejar sola a la familia, propusieron al señor Yates que los acompañara y pasase la velada en la casa parroquial. Pero el señor Yates, que nunca había tenido en mucho la autoridad paterna ni la intimidad familiar, no creyó que fuera necesario; así que les dio las gracias, y dijo que «prefería quedarse, a fin de presentar gentilmente sus respetos al viejo caballero, puesto que había llegado; y además, no creía que estuviese bien que todo el mundo saliera corriendo».