Mansfield Park
Mansfield Park Sólo dejaron a Fanny con los Crawford y el señor Yates. Sus primos habían prescindido totalmente de ella; y como la opinión que tenía sobre su derecho al afecto de sir Thomas era demasiado humilde para que se le ocurriera ponerse a la altura de sus hijos, se alegró de quedarse y tener un pequeño respiro. Su agitación y alarma excedían a las que sentían los demás debido a una predisposición que ni siquiera su inocencia conseguía anular. Se sentía a punto de desvanecerse: le estaba volviendo el antiguo temor a su tío, junto con una compasión por él y por casi todos los del grupo, a causa de lo que aguardaba a sir Thomas… y una indecible preocupación por Edmund. Había buscado asiento, y allí soportaba temblando todos estos pensamientos horribles, en tanto los otros tres, libres de toda traba, daban rienda suelta a su disgusto, lamentando esta llegada inesperada y prematura como si se tratase del acontecimiento más desafortunado, y deseando sin ningún miramiento que sir Thomas hubiese tardado el doble en su viaje, o que siguiese en Antigua.