Mansfield Park
Mansfield Park Sir Thomas era efectivamente el alma del grupo que a sugerencia suya se había sentado ahora alrededor del fuego. Era el que más derecho tenía al uso de la palabra; y el placer de estar de nuevo en casa, en el centro de su familia, tras una separación tan larga, le hacía especialmente comunicativo y hablador; y estaba dispuesto a dar toda información sobre su viaje, y a responder a cualquier pregunta de sus dos hijos casi antes de que se la hicieran. Sus intereses en Antigua habían prosperado rápidamente al final, y acababa de llegar de Liverpool, adonde había tenido oportunidad de hacer viaje en un buque privado, en vez de esperar al paquebote; y contó punto por punto todos los incidentes y peripecias, y sus idas y venidas, sentado junto a lady Bertram, mientras miraba con honda satisfacción los rostros que le rodeaban… interrumpiéndose más de una vez, no obstante, para expresar su suerte de encontrarlos a todos en casa, pese a haber llegado de repente, y reunidos tal como había sido su deseo, aunque no confiaba mucho en ello. No se olvidaba del señor Rushworth; ya le había saludado y le había estrechado la mano con cordialidad, y le incluía ahora con especial atención entre los miembros más íntimamente ligados a Mansfield. Nada había en el aspecto del señor Rushworth que le hiciera antipático, y ya le tenía sir Thomas simpatía.