Mansfield Park
Mansfield Park —Vengo de vuestro teatro —dijo con serenidad, al tiempo que se sentaba—. Me he encontrado en él de manera totalmente inesperada. Su contigüidad con mi despacho… pero me ha cogido totalmente de sorpresa, en realidad, ya que no tenÃa la menor sospecha de que iba tan en serio vuestra representación. Parece un trabajo esmerado, según he visto a la luz de las velas, y acredita a mi amigo Christopher Jackson. —Y a continuación habrÃa querido cambiar de conversación, y tomarse el té en paz departiendo sobre cuestiones domésticas con talante más sosegado. Pero el señor Yates, sin discernimiento para captar el mensaje de sir Thomas, ni timidez, tacto o discreción suficiente para dejarle dirigir la conversación mientras se reunÃa con los otros, sin forzarla apenas, se empeñó en retenerle en el tema del teatro, atormentándole con preguntas y comentarios al respecto, y obligándole finalmente a oÃr toda la historia de su decepción en Ecclesford. Sir Thomas escuchó muy cortésmente, pero encontró muchas cosas que ofendÃan a su sentido del decoro y confirmaban la mala opinión que le merecÃa el modo de pensar del señor Yates de principio a fin del episodio; y al terminar, no fue capaz de darle otra seguridad de comprensión que la que pudo transmitir una inclinación de cabeza.