Mansfield Park
Mansfield Park —¿Por qué dices eso? —sonriendo—. ¿Quieres que te diga que eres diferente de los demás porque eres más juiciosa y discreta? Pero ¿cuándo has recibido tú, ni nadie, un cumplido de mÃ, Fanny? Si quieres que te alaben, acude a mi padre. Él te dará satisfacción. Pregúntale a tu tÃo qué piensa, y oirás cumplidos de sobra; y aunque quizá vayan dirigidos principalmente a tu persona, deberás resignarte, y confiar en que sus ojos descubran con el tiempo igual belleza en tu espÃritu.
Estas palabras eran tan nuevas para Fanny que la turbaron.
—Tu tÃo piensa que eres muy bonita, Fanny; ése es el hecho. Cualquiera darÃa a eso más importancia que yo, y cualquiera habrÃa sentido más que no te hayan considerado bonita antes; pero la verdad es que tu tÃo nunca te habÃa admirado hasta ahora; ahora sÃ. ¡Cómo ha mejorado tu cutis! ¡Cuánto ha ganado tu semblante! Y tu figura… No, Fanny, no le rechaces en eso… No es más que un tÃo. Si no admites la admiración de un tÃo, ¿qué va a ser de ti? Realmente, debes empezar a acostumbrarte a la idea de merecer que te miren. No debes tener ningún miedo a convertirte en una mujer guapa.
—Ah, no hables asÃ, no hables asà —exclamó Fanny, dominada por más sentimientos de los que ella misma tenÃa conciencia.