Mansfield Park
Mansfield Park —Pero ¿no es natural —comentó Edmund— que la señora Grant quiera procurarle una visita tan agradable a su hermana?
—De lo más natural —dijo sir Thomas tras una breve reflexión—; y aunque no tuviera ninguna hermana, seguirÃa siendo de lo más natural en mi opinión. Que la señora Grant tenga un detalle de cortesÃa con la señorita Price, sobrina de lady Bertram, no necesita explicación. Lo único que me puede sorprender es que sea la primera vez. Fanny ha hecho bien en dar sólo una respuesta condicional. Al parecer, piensa como es debido. Pero como yo saco en conclusión que seguramente le gustarÃa ir, dado que a los jóvenes les gusta reunirse, no veo motivo para negarle ese gusto.
—Pero yo no puedo quedarme sin ella, sir Thomas.
—Yo creo que sÃ.
—Ella es la que se encarga siempre del té, cuando no está aquà mi hermana.
—Convenceremos a tu hermana para que venga a pasar el dÃa con nosotros; y desde luego, estaré yo.
—Bien; entonces puede ir, Edmund.
La buena noticia le llegó enseguida. Edmund llamó a su puerta, camino de su habitación.
—Bueno, Fanny, ya está todo arreglado; y sin la más pequeña vacilación por parte de tu tÃo. No tiene más que una opinión, y es que debes ir.