Mansfield Park
Mansfield Park Ahora se había juntado todo el grupo; y dado que los que hacían más uso de la palabra se atraían mutuamente, Fanny se tranquilizó; y cuando se formó una mesa de whist, después del té —en realidad para dar gusto al doctor Grant, a indicación de su atenta esposa, aunque ésta hizo como que no—, y la señorita Crawford tomó el arpa, no tuvo que hacer otra cosa que escuchar; y su sosiego no se vio turbado durante el resto de la velada, salvo cuando el señor Crawford le dirigía alguna pregunta o le hacía algún comentario, que ella no tenía más remedio que responder. La señorita Crawford estaba demasiado molesta por lo que había oído para estar de humor para nada que no fuera la música. Se calmó con ella, y entretuvo a su amiga.