Mansfield Park
Mansfield Park La certeza de que Edmund se iba a ordenar tan pronto le cayó como un golpe que habÃa estado en suspenso, y que incluso habÃa visto dudoso y distante, produciéndole rencor y mortificación. Estaba furiosa con él. HabÃa creÃdo tener más influencia sobre él. HabÃa empezado a pensar en él —se daba cuenta— con gran estima, casi con intenciones decididas; pero a partir de ahora le verÃa con su misma frialdad de sentimientos. Estaba claro que no tenÃa propósitos serios, ni verdadero afecto, cuando escogÃa una posición a la que seguramente sabÃa que ella jamás se rebajarÃa. AprenderÃa a corresponderle con la misma indiferencia. En adelante, aceptarÃa sus atenciones sin otra idea que la inmediata diversión. Si él podÃa dominar de ese modo sus sentimientos, ella no debÃa permitir que los suyos fuesen dolorosos.