Mansfield Park
Mansfield Park Se le habÃa acabado todo el placer de su especulación durante esa hora. Era momento de terminar con las cartas, si iban a pasar a los sermones, y se alegró de decidir terminar, y refrescar el ánimo con un cambio de lugar y de vecino.
La mayorÃa de los reunidos estaban sentados ahora de manera irregular alrededor de la chimenea, y esperaban la decisión de despedirse. William y Fanny se habÃan quedado apartados. Estaban junto a la mesa de juego que habÃan dejado los otros, hablando plácidamente y sin pensar en el resto, hasta que uno de los otros pensó en ellos. La primera silla en desplazarse hacia donde estaban Fanny y William fue la de Henry Crawford, que estuvo observándolos unos minutos en silencio. A su vez, era observado por sir Thomas, que se hallaba de pie, charlando con el doctor Grant.
—Ésta es la noche del gran baile —dijo William—. Si estuviera en Portsmouth, tendrÃa que asistir, quizá.
—Pero tú no quieres estar en Portsmouth, ¿verdad, William?