Mansfield Park
Mansfield Park Le era imposible ser insensible al cambio de actitud del señor Crawford. Hacía tiempo que se había dado cuenta. Evidentemente, él trataba de agradarla: era galante, era atento y se comportaba algo así como se había comportado con sus primas; supuso que quería quitarle la tranquilidad, como lo había hecho con ellas; ¿y no tendría algo que ver con este collar? No acababa de creerse que no fuera así, porque la señorita Crawford, hermana complaciente, era despreocupada como mujer y como amiga.
Reflexionando y dudando, y con la conciencia de que la posesión de lo que tanto había deseado no le producía mucha alegría, regresó a casa ahora… no con menos preocupaciones, sino con otras distintas de las que traía en el camino de ida.