Mansfield Park
Mansfield Park —¿Devolver el collar? No, mi querida Fanny, de ninguna manera. Eso serÃa humillante para ella. No hay nada tan desagradable como que nos devuelvan una cosa que hemos regalado con la razonable esperanza de contribuir al bienestar de un amigo. ¿Por qué privarla de un placer del que se ha mostrado merecedora?
—Si el regalo me hubiese llegado a mà de primera mano —dijo Fanny—, no se me ocurrirÃa devolverlo. Pero dado que se trata de algo que le ha regalado su hermano, ¿no es acertado suponer que preferirá no quedarse sin él, puesto que ya no lo necesito?
—No debe suponer que no lo necesitas, que no se lo aceptas al menos. Y como no significa nada el que haya sido originalmente un regalo de su hermano, puesto que a ella no le ha impedido ofrecértelo, ni a ti aceptarlo, no tiene que ser obstáculo para que te lo quedes. Evidentemente, es más bonito que el mÃo, y más apropiado para un baile.
—No, no es más bonito; no es más bonito como collar. Y para lo que yo lo quiero, ni la mitad de apropiado. La cadena va con el crucifijo de William infinitamente mejor que el collar.