Mansfield Park
Mansfield Park Su tío y sus dos tías estaban en el salón cuando Fanny llegó abajo. El primero se volvió interesado hacia Fanny, y observó complacido la elegancia de su aspecto y su notable belleza. Todo lo que se permitió alabar en su presencia fue la pulcritud y corrección del vestido; pero cuando, poco después, volvió a ausentarse de la habitación, comentó su belleza con decidida admiración.
—Sí —dijo lady Bertram—; está muy guapa. Le he mandado a la señora Chapman.
—Ya lo creo que lo está —exclamó la señora Norris—; no faltaría más, con tantas cosas favorables a su disposición: educada en esta familia como ha sido, y con la ventaja de tener delante los modales de sus primas. Piense, mi querido sir Thomas, en las enormes facilidades que usted y yo le hemos proporcionado. Hasta el vestido que lleva se lo regaló usted generosamente para la boda de nuestra querida señora Rushworth. ¿Cómo habría sido si no la llegamos a coger nosotros en nuestras manos?
