Mansfield Park
Mansfield Park —¿No se va a ir a vivir contigo? Yo creÃa que habÃas arreglado eso con sir Thomas.
—¿Yo?, jamás. Jamás he dicho a sir Thomas nada parecido; ni él a mÃ. ¡Vivir Fanny conmigo! Es lo último que se me ocurrirÃa a mÃ, ni a nadie que nos conozca realmente a las dos.
¡Dios mÃo! ¿Qué iba a hacer yo con Fanny? ¿Qué iba a hacer una pobre viuda desvalida, incapaz de nada y hundida por completo, con una muchacha de quince años, con una muchacha en la flor de la edad, la edad en que más cuidados y atenciones se necesitan, y en que se pone a prueba el temperamento más alegre? ¡Estoy segura de que sir Thomas no espera seriamente eso de mÃ! Sir Thomas es demasiado amigo mÃo. Nadie que me tenga alguna estima, estoy segura, me propondrÃa una cosa asÃ. ¿Cómo se le ha ocurrido a sir Thomas decirte eso?
—La verdad, no lo sé. Supongo que pensó que era lo mejor.
—Pero ¿qué ha dicho? No puede haber dicho que desea que me lleve a Fanny. Estoy segura de que, en el fondo, no puede desear que haga una cosa semejante.
—No, él sólo ha dicho que le parecÃa muy probable… y a mà me lo parecÃa también. Los dos hemos pensado que serÃa un consuelo para ti. Pero si no te gusta, no hay nada más que hablar. Fanny no es ninguna carga aquÃ.