Mansfield Park
Mansfield Park Así que fue a la mesa donde tenía costumbre de escribir para su tía, y preparó las cosas sin saber en absoluto qué iba a poner. Sólo había leído una vez la nota de la señorita Crawford; y le resultaba angustioso contestar a algo que había entendido sólo a medias. Totalmente inexperta en esta clase de notas, de haber habido tiempo para aprensiones y temores en cuanto al estilo los habría sentido en abundancia; pero debía escribir algo al instante; y con un único sentimiento claro, el de que no quería dar a entender que pensaba realmente en nada formal, escribió así, con gran temblor de espíritu y de mano:
«Mi querida señorita Crawford: Muchas gracias por su amable felicitación respecto a William. El resto de su nota sé que carece de importancia, aunque estoy tan por debajo de nada de esa naturaleza que espero que me perdone si le ruego que haga caso omiso. He visto demasiado al señor Crawford para no conocer sus costumbres; si él me ha comprendido bien, tal vez se comporte de manera diferente. No sé qué estoy poniendo, pero me hará un gran favor si no vuelve a mencionar el asunto.
Agradeciéndole la atención de su nota, la saluda atentamente, etc.».