Mansfield Park
Mansfield Park —No tengo frÃo, señor. No suelo estar aquà mucho tiempo, en esta época del año.
—Pero ¿la tienes encendida normalmente?
—No, señor.
—¿Cómo es eso? Aquà debe de haber un error. TenÃa entendido que utilizabas esta habitación para estar cómoda. Sé que no tienes chimenea en tu dormitorio. Aquà hay un malentendido que hay que corregir. No te conviene nada estar aquÃ, aunque sólo sea media hora al dÃa, sin tener la chimenea encendida. No eres fuerte. Eres friolera. Seguro que tu tÃa no sabe nada de esto.
Fanny hubiera preferido guardar silencio, pero dado que estaba obligada a hablar, no pudo abstenerse de decir, en justicia de la tÃa que más amaba, algo en lo que destacaron las palabras «mi tÃa Norris».