Mansfield Park
Mansfield Park Edmund vio el cansancio y la zozobra en su rostro, y decidió dejar al punto de discutir; no volvió a mencionar siquiera el nombre de Crawford, salvo cuando podÃa relacionarlo con algo agradable para ella. De acuerdo con esta norma, comentó poco después:
—Se van el lunes. Asà que seguro que verás a tu amiga mañana, o el domingo. ¡Se van el lunes, pero de verdad! ¡Y pensar que estuvieron a punto de convencerme para que me quedara en Lessingby hasta ese mismo dÃa! Casi les di palabra. Qué distinto habrÃa sido. HabrÃa lamentado toda mi vida esos cinco o seis dÃas más en Lessingby.
—¿Estuviste cerca de quedarte all�
—Muy cerca. Me insistieron muy amablemente, y casi habÃa accedido. De haber recibido carta de Mansfield diciéndome cómo estabais, creo que me habrÃa quedado. Pero llevaba dos semanas sin tener noticias de aquÃ, y me pareció que ya era suficiente tiempo.
—Lo pasaste bien.
—SÃ; es decir, fue culpa de mi cabeza, si no. Todos fueron muy agradables. Dudo que me encontraran igual. Fui con mi inquietud a cuestas, y no me he librado de ella hasta estar en Mansfield otra vez.
—¿Te cayeron simpáticas las señoritas Owen?