Mansfield Park
Mansfield Park —Sí, mucho. Son agradables, alegres, naturales. Pero se me ha mimado demasiado, Fanny, para disfrutar con una compañía femenina normal y corriente. Las jóvenes alegres y naturales no valen para un hombre acostumbrado a mujeres con sensibilidad. Son dos órdenes de seres diferentes. Tú y la señorita Crawford me habéis hecho demasiado exigente.
Sin embargo, Fanny se sentía aún deprimida y cansada; él se lo notó en la expresión; no se le iba a quitar hablando, así que dejó de intentarlo y, con la amable autoridad de un guardián privilegiado, la llevó inmediatamente a casa.