Mansfield Park
Mansfield Park Nada había que la animara en el cuarto casi desnudo que debía compartir con Susan. Verdaderamente, la pequeñez de las habitaciones de arriba y de abajo, y la estrechez de los pasillos y de la escalera, la tenían indeciblemente asombrada. Pronto aprendió a pensar con respeto, en esta casa demasiado pequeña para que nadie estuviera cómodo, en el cuartito del ático que poseía en Mansfield Park.