Mansfield Park
Mansfield Park William se habÃa ido; y el hogar en el que la habÃa dejado era —Fanny no podÃa ocultárselo a sà misma—, en casi todos los sentidos, lo contrario de lo que habrÃa deseado. Era la morada del ruido, el desorden y la falta de corrección. Nadie ocupaba el sitio que le correspondÃa, y nada se hacÃa como es debido. No podÃa sentir respeto por sus padres como habÃa esperado. En cuanto a su padre, no se habÃa hecho muchas ilusiones acerca de él, pero era más desatento con su familia, sus hábitos eran peores y sus modales más rudos de lo que habÃa calculado. No carecÃa de inteligencia; pero no tenÃa curiosidad, ni otros conocimientos que los de su profesión; sólo leÃa el periódico y la lista de barcos; sólo hablaba del arsenal, del puerto, de Spithead y de la Motherbank; juraba y bebÃa, era sucio y grosero. Fanny no recordaba que hubiera tenido nunca un gesto que se aproximara a la ternura con ella. Sólo conservaba una impresión general de rudeza y vulgaridad; y ahora casi ni se fijaba en ella, si no era para gastarle alguna broma de mal gusto.