Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio ―¡Que no han tenido nunca institutriz! ¿Cómo es posible? ¡Cinco hijas educadas en casa sin institutriz! Nunca vi nada igual. Su madre debe haber sido una verdadera esclava de su educación.
Elizabeth casi no pudo reprimir una sonrisa al asegurarle que no habÃa sido asÃ.
―Entonces, ¿quién las educó? ¿Quién las cuidó? Sin institutriz deben de haber estado desatendidas.
―En comparación con algunas familias, no digo que no; pero a las que querÃamos aprender, nunca nos faltaron los medios. Siempre fuimos impulsadas a la lectura, y tenÃamos todos los maestros que fueran necesarios. Verdad es que las que preferÃan estar ociosas, podÃan estarlo.