Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio ―Si hubiera podido ―decÃa― realizar mi proyecto de ir a Brighton con toda mi familia, eso no habrÃa ocurrido; pero la pobre Lydia no tuvo a nadie que cuidase de ella. Los Forster no tenÃan que haberla perdido de su vista. Si la hubiesen vigilado bien, no habrÃa hecho una cosa asÃ, Lydia no es de esa clase de chicas. Siempre supe que los Forster eran muy poco indicados para hacerse cargo de ella, pero a mà no se me hizo caso, como siempre. ¡Pobre niña mÃa! Y ahora Bennet se ha ido y supongo que desafiará a Wickham dondequiera que le encuentre, y como morirá en el lance, ¿qué va a ser de nosotras?. Los Collins nos echarán de aquà antes de que él esté frÃo en su tumba, y si tú, hermano mÃo, no nos asistes, no sé qué haremos.
Todos protestaron contra tan terrorÃficas ideas. El señor Gardiner le aseguró que no les faltarÃa su amparo y dijo que pensaba estar en Londres al dÃa siguiente para ayudar al señor Bennet con todo su esfuerzo para encontrar a Lydia.