Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio ―Claro ―contestó él mordiéndose los labios.
Elizabeth creyó haberle callado, pero Wickham dijo en seguida:
Me sorprendió ver a Darcy el mes pasado en la capital. Nos encontramos varias veces. Me gustarÃa saber qué estaba haciendo en Londres.
―Puede que preparase su matrimonio con la señorita de Bourgh ―dijo Elizabeth―. Debe de ser algo especial para que esté en Londres en esta época del año.
―Indudablemente. ¿Le viste cuando estuviste en Lambton? Creo que los Gardiner me dijeron que sÃ.
―Efectivamente; nos presentó a su hermana.
―¿Y te gustó?
―MuchÃsimo.
―Es verdad que he oÃdo decir que en estos dos últimos años ha mejorado extraordinariamente. La última vez que la vi no prometÃa mucho. Me alegro de que te gustase. Espero que le vaya bien.
―Le irá bien. Ha pasado ya la edad más difÃcil.
―¿Pasaste por el pueblo de Kimpton?
―No me acuerdo.