Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —Y entonces, imagino —murmuró la señora Musgrove, como pensando en voz alta—, le destinaron al Laconia, y allà conoció a nuestro pobre hijo; Charles, cariño —llamándole con una seña—, pregúntale al capitán Wentworth dónde conoció a tu pobre hermano. A mà siempre se me olvida.
—Fue en Gibraltar, madre. HabÃan dejado a Dick enfermo en Gibraltar, con una recomendación de su anterior capitán al capitán Wentworth.
—¡Ah!, pero dile al capitán Wentworth que no tema mencionar al pobre Dick delante de mÃ; que al contrario, me alegrarÃa oÃr hablar de él a un buen amigo.
Charles, algo más prudente sobre lo que se pudiera contar, se limitó a asentir con la cabeza, y se retiró.
Las jóvenes buscaban ahora el Laconia; y el capitán Wentworth no pudo reprimir la satisfacción de coger el precioso libro en sus manos para ahorrarles el trabajo, y leyó otra vez en voz alta la pequeña información de su nombre, categorÃa y situación disponible, añadiendo que habÃa sido también uno de los mejores amigos que habÃa tenido jamás.