Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —Bueno, pues cuando les plazca. Y pueden ir por los arbustos cuando quieran. Y habrán visto que tenemos sombrillas colgadas junto a esa puerta. Buen sitio, ¿verdad? Pero —conteniéndose— quizá no les parezca bien, ya que ustedes las han guardado siempre en la habitación del mayordomo. SÃ, me parece que siempre ocurre lo mismo. Las costumbres de uno pueden ser tan buenas como las que más, pero cada cual prefiere las suyas. En fin, usted verá si le conviene dar una vuelta por la casa o no.
Anne, viendo que podÃa rehusar la invitación, lo hizo agradecida.