Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Al acomodarse todos nuevamente hubo muchos cambios cuya consecuencia favoreció a Anne. El coronel Wallis no quiso volver a sentarse, y Elizabeth y la señorita Carteret invitaron al señor Elliot a sentarse entre las dos en unos términos que no admitían negativa, y gracias a que quedaron libres otros asientos, y a alguna maniobra por parte de ella, logró situarse mucho más cerca del extremo del banco que antes, y ponerse más al alcance de quien pasara. No pudo hacerlo sin compararse con la señorita Larolles[4], la inimitable señorita Larolles… De todos modos, lo hizo, y no con un resultado más afortunado; aunque merced a la aparente cesión de su asiento a sus vecinos inmediatos, se encontró ocupando el extremo del banco antes de que terminara el concierto.