Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —SÃ. Tu cara me dice claramente que anoche estuviste en compañÃa de la persona que consideras más agradable del mundo, con la persona que más te interesa en la actualidad, más que todas las cosas del mundo juntas.
Un rubor inundó las mejillas de Anne. No fue capaz de replicar.
—Y dado que es asà —prosiguió la señora Smith tras una breve pausa—, puedes creer que sé la amabilidad que representa el que hayas venido a verme esta mañana. Es en verdad un buen detalle haber venido a estar conmigo, cuando debe de haber cosas mucho más gratas que reclaman tu tiempo.
Anne no oyó nada de esto. Aún estaba sumida en el asombro y la confusión que le habÃa causado la perspicacia de su amiga, incapaz de imaginar cómo podÃa haberle llegado ningún rumor sobre el capitán Wentworth. Tras otro breve silencio:
—A propósito —dijo la señora Smith—, ¿sabe el señor Elliot que me conoces? ¿Sabe él que estoy en Bath?
—¿El señor Elliot? —repitió Anne alzando los ojos con sorpresa. Un momento de reflexión la hizo comprender su error. Se dio cuenta instantáneamente; y recobrando el valor al sentirse segura, añadió en seguida, más serena—: ¿Conoces al señor Elliot?