Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —Veo que he sido un poco precipitada. Te ruego que me perdones. DebÃa haber esperado al anuncio oficial. Pero en fin, mi querida señorita Elliot, como vieja amiga, dime cuándo podré hablar. ¿La semana que viene? Por supuesto, puede permitÃrseme pensar que la semana que viene estará ya todo arreglado, y podré trazar mis planes egoÃstas sobre la inmensa suerte del señor Elliot.
—No —replicó Anne—; la semana que viene no, ni la otra, ni la otra. Te aseguro que nada de lo que piensas va a quedar arreglado en ninguna semana. No pienso casarme con el señor Elliot. Me gustarÃa saber por qué has pensado eso.
La señora Smith volvió a mirarla, muy seria, sonrió, meneó la cabeza, y exclamó: