Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —¡Vaya, cómo me gustarÃa comprenderte! ¡Cómo me gustarÃa saber qué piensas! Estoy convencida de que no pretendes ser cruel cuando llegue el momento. Hasta que llega, las mujeres jamás pensamos en nadie. Es totalmente natural en nosotras rechazar a cualquier hombre, hasta que nos piden la mano. Pero ¿por qué has de ser cruel? PermÃteme que interceda en favor de… no puedo decir de mi actual amigo, pero sà de un antiguo amigo mÃo. ¿Dónde vas a encontrar un marido más adecuado? ¿Dónde esperas descubrir un hombre más cortés y simpático? Déjame que te recomiende al señor Elliot; estoy segura de que no oirás decir al coronel Wallis sino cosas buenas de él; y ¿quién le puede conocer mejor que el coronel Wallis?
—Mi querida señora Smith, no hace mucho más de medio año que ha fallecido la esposa del señor Elliot. Se supone que no deberÃa andar cortejando a nadie.