Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon La mañana se preparaba bulliciosa. Cuando en un hotel se hospeda un grupo numeroso, están garantizados la agitación y el ajetreo. A los cinco minutos llegó una nota, a los cinco siguientes un paquete, y aún no hacía media hora que Anne estaba allí cuando el comedor, aunque amplio, pareció más que medio lleno: alrededor de la señora Musgrove se había sentado un grupo de viejas amigas, y Charles regresó con el capitán Harville y el capitán Wentworth. La aparición de este último no pudo por menos de causar una sorpresa momentánea. Era imposible que Anne no hubiera comprendido que la llegada de amigos comunes haría inevitable que volvieran a verse. El último encuentro había sido importantísimo para averiguar los sentimientos de él; ese encuentro le había aportado una deliciosa convicción; pero, al ver su expresión, temió que aún abrigara la misma desafortunada convicción que le había impulsado a marcharse del concierto. Parecía que no deseaba acercarse a hablar con ella.