Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —Antes de aceptar su hospitalidad, señor, y a fin de disipar cualquier impresión desfavorable que le haya podido causar esta especie de caza del ganso silvestre en que me encuentra, permita que le diga quiénes somos. Me llamo Parker: soy el señor Parker de Sanditon; y ésta es mi esposa, la señora Parker. Venimos de Londres y nos dirigimos a casa. Puede que mi nombre no se conozca a esta distancia de la costa (aunque tengo propiedades en el municipio de Sanditon), pero en Sanditon… Todo el mundo ha oÃdo hablar de Sanditon, joven y próspero pueblecito de veraneo, preferido entre todos los que existen a lo largo de la costa de Sussex, el más favorecido por la naturaleza, y el que promete ser el más escogido por el hombre.
—Sà he oÃdo hablar de Sanditon —contestó el señor Heywood—. Cada cinco años, se oye decir que ha surgido o se ha puesto de moda algún nuevo pueblecito costero. ¡Lo asombroso es cómo se pueden llenar la mitad de ellos! ¡De dónde sale la gente con dinero y tiempo suficientes para acudir a ellos! Mala cosa para un paÃs; seguro que hará subir el precio de los alimentos y dejará sin trabajo a los pobres… ¿no le parece?