Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —Muy bien, muy bien —dijo su señorÃa—. Una familia indiana y una escuela. Eso está muy bien. Traerán dinero.
—No hay quien gaste dinero con más liberalidad que los indianos —comentó el señor Parker.
—SÃ, eso he oÃdo decir; y como tienen la bolsa llena, tal vez se figuran que son iguales que las familias antiguas de este paÃs. Pero los que despilfarran el dinero con tanta alegrÃa no piensan que están causando el daño de hacer subir el precio de las cosas; y según he oÃdo decir, es lo que hacen sus indianos. Y si vienen aquà a hacer subir el precio de nuestros productos necesarios, no tendremos mucho que agradecerles, señor Parker.
—Mi querida señora, sólo pueden hacer subir el precio de los artÃculos de consumo mediante una demanda excepcional; y una afluencia asà de dinero entre nosotros, más que perjudicarnos, nos beneficiará. No se pueden enriquecer nuestros carniceros y panaderos y comerciantes en general sin que eso nos traiga también prosperidad a nosotros. Si ellos no ganan, nuestras rentas se tambalean; y correlativamente, sus beneficios deben repercutir en último término en el nuestro, al aumentar el valor de nuestras casas.