Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Y el señor Parker ofreció calurosamente su asistencia para reservar la casa a nombre de la señora Griffiths.
—Iré a reunirme con vosotros en cuanto haya cenado —dijo—, y haremos el recorrido juntos.
Pero Diana Parker rechazó esto inmediatamente también.
—No, mi querido Tom; por nada del mundo vas a dar un paso en ninguna de mis gestiones. Tu tobillo necesita reposo. Veo por la postura de tu pie que lo has forzado demasiado ya. No. Voy a buscar la casa ahora mismo. Nuestra cena no la servirán hasta las seis; para entonces espero haber terminado. Ahora son sólo las cuatro y media. Y en cuanto a verme otra vez hoy, no te lo puedo asegurar; ellos dos estarán en el hotel toda la tarde, y se alegrarán de verte a la hora que sea. En cuanto vuelva, veré qué ha hecho Arthur respecto a nuestras habitaciones; y probablemente en cuanto hayamos terminado de cenar, saldré de nuevo a ocuparme del asunto, porque esperamos disponer de alojamiento y tenerlo arreglado después de desayunar mañana. No tengo mucha confianza en la capacidad del pobre Arthur para alquilar; aunque parecÃa encantado de encargarse de eso.
—Creo que te estás tomando demasiado trabajo —dijo el señor Parker—. Vas a acabar agotada. No deberÃas volver a salir después de cenar.