Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —Desde luego que no —exclamó su esposa—; porque eso de cena no tiene más que el nombre tratándose de vosotros; y no os hace ningún bien. Conozco vuestro apetito.
—Mi apetito ha mejorado muchÃsimo últimamente, te lo aseguro. He estado tomando unos tónicos preparados por mà que han obrado maravillas. Susan no come lo que se dice nada (y yo ahora mismo no tengo nada de apetito: después de un viaje me paso una semana sin comer); pero lo que es Arthur, tiene la gana hecha a todas horas. Muchas veces no tenemos más remedio que pararle.
—Pero no me has dicho nada de la otra familia que va a venir a Sanditon —dijo el señor Parker mientras la acompañaba hasta la entrada—: del colegio de Camberwell. ¿Hay probabilidad de que vengan?