Persuasión
Persuasión Por supuesto, decÃa todo esto con la única intención de que se le contradijese. Su mirada brillante y altiva denotaba la dichosa conciencia que tenÃa de su atractivo, y no estaba Anne Elliot muy distante de su pensamiento cuando, ya más serio, describÃa la mujer que deseaba para sÃ. Un espÃritu firme y un dulce temperamento constituÃan la esencia del retrato de la esposa ideal.
—Asà es la mujer que quiero —decÃa—. Tal vez algo inferior a esto, pero no mucho. Si hago una tonterÃa no será por no haber meditado sobre el asunto más que la mayorÃa de los hombres.